SAG explica la nueva norma que permitirá la caza de perros

El director del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), Aníbal Ariztía Reyes, defendió la norma que permitirá la caza de canes en zonas rurales o silvestres y descartó que esta nueva regulación abra la puerta a la matanza de los perros vagos que deambulan en las ciudades del país.

La regulación está en la mira de las organizaciones pro animal, pues ven con temor que el cambio permita una especie de “genocidio” de estos seres vivos, como la ocurrida el domingo 13 de enero recién pasado en Punta Arenas.

Las nuevas disposiciones del reglamento de la Ley de Caza, impulsadas por el Ministerio de Agricultura, están en tramitación en la Contraloría General de la República. Una de las innovaciones es que calificará a los perros “asilvestrados” como una especie dañina y, en consecuencia, susceptibles de caza y captura.

“Nada que ver, absolutamente nada que ver”, afirmó Ariztía ante la consulta de si el cambio reglamentario permitirá la ocurrencia de una matanza como la ocurrida en la Región de Magallanes.

El SAG, al igual que la Iglesia Católica de Punta Arenas, ha sufrido manifestaciones contrarias de organizaciones defensoras de los animales por promover una nueva regulación de los perros, aunque se trata de asuntos distintos.

Ariztía explicó que la nueva normativa sólo permitirá la caza de perros “asilvestrados” y estos son aquellos que comen ratones, pájaros y otras especies debido a que en las zonas donde habitan han vuelto a su estado salvaje y deben abastecerse de comida por sí mismo: “La mayoría de la gente que vive en Santiago no los conoce”, afirmó.

Así, según la autoridad, quedan excluidos de esta caza los perros vagos o sin dueño conocido que viven en las ciudades o pueblos y que subsisten gracias a los restos de comida que les lanzan las personas o que encuentran en la basura.

El director del SAG aseguró que para que la eliminación sea reglamentaria, el animal necesariamente tendrá que estar en un medio rural. No puede ser cazado al interior de una ciudad, remarcó.

La razón del permiso que se entrega es el problema que tienen los agricultores del sur del país, debido a los ataques al ganado perpetrados por perros asilvestrados. También amenazan a especies de la fauna nacional que están en peligro de extinción.

“Más de la mitad de los pudúes que se rescatan vienen dañados por perros asilvestrados, más que por cualquier otro animal salvaje. A los agricultores les comen las ovejas, los terneros”, graficó el jefe del SAG.