El metano es un gas producido por la fermentación de los alimentos en el rumen del animal, liberado a la atmósfera vía eructación y respiración. Una vez en la atmósfera, el metano emitido por los rumiantes  (“metano entérico”) es responsable de alrededor de 6% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero. Si bien este es un porcentaje relativamente menor en comparación con otras fuentes de gases, existen razones importantes por las cuales es estratégico disminuir las emisiones de metano.

CALENTAMIENTO GLOBAL 

Si bien el principal gas responsable del calentamiento es el dióxido de carbono y el metano está en el segundo lugar, la tasa de aumento en las emisiones de metano en la última década ha sido considerablemente mayor a la del dióxido de carbono. De continuar esta tendencia, el metano podría igualar o superar al dióxido de carbono en importancia como causa del calentamiento climático.

Por otro lado, si bien la concentración de metano en la atmósfera es muy inferior a la de dióxido de carbono, su potencial de calentamiento global es 28 veces más alto. Esto significa que disminuir las emisiones de una cierta cantidad de metano tendría un impacto favorable 28 veces mayor que si se tratara de una misma cantidad de dióxido de carbono.

Cabe indicar que la vida media del metano en la atmósfera es considerablemente más corta  que la del dióxido de carbono (9 años en comparación con 30), por lo cual el impacto de una disminución de las emisiones sobre la concentración atmosférica seria más inmediato.

Además de los efectos ambientales del metano entérico sobre el cambio climático, la formación de metano en el rumen y su liberación a la atmósfera representan una pérdida de energía para los rumiantes de entre 2 y 12% de la energía ingerida. Existe, por lo tanto, un potencial para aumentar la eficiencia energética de la fermentación en el rumen y la productividad de los rumiantes si la formación de metano (“metanogénesis”) en el rumen se pudiera disminuir y la energía del metano ser capturada en nutrientes que puedan ser utilizados por el rumiante, como los ácidos grasos volátiles.

DESAFÍOS

El control de la producción de metano en el rumen es área de investigación activa. Se preveé que la demanda por productos de rumiantes como carne y leche continúe aumentando, por lo cual el desafío es generar conocimiento científico, descubrir y desarrollar técnicas y productos que puedan disminuir la producción de metano en el rumen, sin afectar la productividad animal ni la rentabilidad de la producción de metano en el rumen en distintos estados de investigación, las que difieren en su potencial y en lo cerca o lejos que se encuentran de su aplicación práctica.

Es importante destacar que por ser éste un problema de investigación, aun no se recomienda la adopción de tales prácticas como herramientas para controlar las emisiones de metano. No obstante, el incremento en la eficiencia de producción de carne y leche, a través de un manejo productivo mejorado, es algo que los agricultores pueden aplicar y que tendrá repercusiones sobre las emisiones de metano emitidas por unidad de producto generado.

ESTRATEGIAS DE LA INVESTIGACIÓN

Algunas de las estrategias que están siendo investigadas para disminuir las emisiones de metano por los rumiantes son: cambios en la alimentación suplementación con compuestos secundarios de plantas, suplementación con algas, nitrato, incrementos en la productividad animal, inhibidores químicos de la metanogénesis, aceptores de electrones alternativos, programación temprana del rumen, selección de animales que producen menos metano, inmunización contra metanógenos e identificación de contra metanógenos.

En los Centros Regionales INIA Carillanca (La Araucanía) e INIA Remehue (Los Lagos), se desarrolla investigación en el control de las emisiones de metano por los rumiantes en relación a dos aspectos:

Estrategias de alimentación en vacas lecheras, como la suplementación con concentrados, semillas de oleaginosas o el manejo del pastoreo. Además de los efectos sobre la producción de metano, se estudian varios aspectos de producción y composición de la leche, digestión y metabolismo.

Optimización de la fermentación en el rumen, mediante el estudio de cambios bioquímicos y microbiológicos que ocurren al inhibir la metanogénesis con compuestos químicos específicos.

Dichos experimentos se realizan tanto con animales (“experimentos in vivo”) como con cultivos de microorganismos ruminales (“experimentos in vitro”). En los próximos meses se planea comenzar a evaluar los efectos de varias combinaciones de algunas de las estrategias descritas anteriormente, así como generar conocimiento acerca de vías metabólicas alternativas que puedan estimularse para competir con la metanogénesis.

 

Fuente: Campo Sureño