El presidente de Fedecarne y director de Agrollanquihue analizó el escenario actual del sector, la disminución de la masa ganadera, la dependencia de las importaciones y las oportunidades que posee el sur de Chile para impulsar el crecimiento de la producción nacional.

Ignacio Besoain, presidente de la Federación Gremial de Productores de Carne Bovina, Fedecarne, y director de Agrollanquihue, fue entrevistado por Campo Sureño de Diario El Llanquihue, instancia en la que abordó los principales desafíos que enfrenta actualmente la ganadería bovina chilena y las condiciones necesarias para fortalecer su desarrollo durante los próximos años.

En la publicación, Besoain señaló que el sector atraviesa un momento de transición, luego de más de dos décadas de reducción de la masa ganadera y de una creciente dependencia de las importaciones. Sin embargo, destacó que Chile cuenta con importantes fortalezas, entre ellas su condición sanitaria, la producción basada principalmente en praderas, la trazabilidad y las condiciones naturales para producir carne de alta calidad.

“Chile posee fortalezas muy importantes: un excelente estatus sanitario, sistemas productivos basados principalmente en praderas, una buena trazabilidad y condiciones naturales que permiten producir carne de alta calidad y con una baja huella ambiental”, afirmó.

El dirigente gremial también se refirió a la necesidad de avanzar en una estrategia de largo plazo para recuperar la masa ganadera, aumentar la productividad y entregar mayor estabilidad a los productores.

“Recuperar la masa ganadera no ocurre en uno o dos años, es un proceso que requiere una visión de Estado”, sostuvo, destacando la importancia de promover la retención de hembras, fortalecer los programas de mejoramiento genético, mejorar las praderas y facilitar el acceso al financiamiento.

Respecto de la participación de la carne importada en el consumo nacional, Besoain explicó que actualmente cerca del 70% de la carne bovina consumida en Chile proviene del extranjero. Frente a este escenario, planteó que el país debe aumentar progresivamente su producción local, aprovechando sus ventajas sanitarias y productivas, junto con desarrollar mercados de exportación para carnes diferenciadas.

Durante la entrevista también abordó la seguridad rural, la incorporación de tecnología, el recambio generacional, el cambio climático y la necesidad de una mayor coordinación entre el sector público y privado.

“Si logramos recuperar la masa ganadera, aumentar la productividad por hectárea y trabajar unidos como cadena, el sur puede transformarse en el principal motor del crecimiento de la producción nacional durante la próxima década”, expresó.

La entrevista completa fue publicada este lunes 13 de julio en Campo Sureño de Diario El Llanquihue y puede revisarse en la edición del medio.