El aumento de las emisiones de gases está subiendo la temperatura del planeta y la región no está exenta. La agricultura, en tanto, es vulnerable al cambio climático, lo que presenta desafíos y oportunidades según los agricultores y autoridades. El aumento de las temperaturas permite el cultivo de nuevas especies de árboles frutales, por ejemplo, pero -al mismo tiempo- puede reducir la producción de los cultivos deseados y aumentar la de especies exóticas generando una reducción de la producción a largo plazo. Los impactos del cambio climático a corto plazo parecen no afectar la seguridad alimentaria de Los Lagos.

El Centro de Cambio Global de la Universidad Católica y la Fundación para la Innovación Agraria realizaron un estudio para observar el impacto de la variabilidad climática que presenta la región sobre la producción de forraje y capacidad sustentadora animal en las praderas de esta zona. Según la investigación los cambios en las temperaturas a futuro pueden ser variables y se producirá una ligera disminución de las precipitaciones, del orden de un 5% a 10%, alrededor de 1.200 a 1.600 mm al año.

 

MÁS SECOS

El documento revela que los veranos comenzarán a ser un poco más secos, en los que ocasionalmente podría caer algunos chubascos entre diciembre y febrero. El registro de los últimos 30 años (1988-2018) indica una leve disminución de las precipitaciones a través del tiempo y una tendencia al alza de las temperaturas máximas. De acuerdo al trabajo de proyecciones climáticas al año 2050, se observa un aumento de las temperaturas máximas en el territorio, pudiendo ser de casi 2°C. En cuanto a las temperaturas mínimas, estas aumentarían entre 1,5 y 2°C aproximadamente.

En este escenario Rodrigo Mardones, gerente de Asociación de Empresarios Agrícolas de la Provincia de Llanquihue, Agrollanquihue A.G., comenta que “hablar de cambio climático es complejo porque no son temas que se puedan percibir inmediatamente a corto plazo. Aún estamos bajo un 5% o un 10% de una lluvia normal considerado los últimos años. Vemos -además- que ha habido los últimos 10 años disminuciones constantes y consistentes en las precipitaciones y también hemos visto algunas alzas de temperaturas en momentos puntuales del año”.

Para los productores de ganado, pasto, leche y carne no habría problema con el alza de las temperaturas porque, según Rodrigo Mardones, los pastos crecen sobre los 10°C. Por esto cree que se puede dar una situación beneficiosa para la ganadería y que la disminución de las precipitaciones aún no impacta negativamente al rubro. Afirma que, más que la cantidad de agua caída en el año, lo relevante es su distribución entre estaciones.

SEGURIDAD

Eduardo Schwerter, presidente de Agrollanquihue A.G. y Fedeleche FG, dice que “creo que es muy necesario que el país, las autoridades del Estado y la ciudadanía se den cuenta que los alimentos, en su gran mayoría, vienen de la agricultura. Por lo tanto, hay que darle las condiciones si queremos tener una seguridad alimentaria, y en ese sentido, si estamos vislumbrando que va a haber un cambio climático, hay que hacer las inversiones tendientes a mitigar al máximo esos cambios, que en algunos sectores van a ser favorables y en otros no”.

Añade que se debe aprovechar de mejor manera el agua de los ríos para desarrollar un riego tecnificado, que en ese sentido la provincia está bastante atrasada. Habla de almacenar las aguas que caen de los deshielos en la primavera y verano para que estén disponibles para la producción de alimentos. Mientras que enfatiza que el incremento de las temperaturas permitirá la plantación de productos que antes no se podía como, por ejemplo, árboles frutales.

Eduardo Winkler, seremi de agricultura, explica que “el cambio climático está generando importantes desafíos y también oportunidades. Por ejemplo, el déficit hídrico que es muy notorio, el aumento de las temperaturas permite que se introduzcan algunas especies dañinas, que antes por clima no podían incorporarse o entrar a la región. Pero también nos entrega oportunidades y tenemos que saberlas manejar. La agricultura siempre se ha sabido adaptar a los distintos cambios y dentro de las ventajas que nos ha dado es la instrucción de algunos árboles frutales”.

El Ministerio de Agricultura, a través del Instituto de Investigación Agropecuaria (INIA), está trabajando para entregar información sobre las especies y variedades que se adaptan mejor a las nuevas condiciones climáticas y permitirle a los agricultores acceso a herramientas, como el riego, por ejemplo, que los puedan ayudar a compensar estos cambios, sobre todo el que tiene que ver con el déficit hídrico.

Además señala que “es importante poder desarrollar proyectos de riego que sean lo más eficiente posible y que, en el fondo, ocupemos las aguas que tenemos sin desperdiciarlas, sin que se pierdan por evaporación o porque simplemente corre nuevamente de vuelta a los causes. Entonces hay temas de aprovechar las aguas que tenemos, de captar nuevas aguas, pero creo que es súper importante que usemos bien las que ya tenemos de riego, que las aprovechemos de verdad”.

Recuadro

  • “Hablar de cambio climático es complejo porque no son temas que se puedan percibir inmediatamente a corto plazo)”. Rodrigo Mardones, gerente de Agrollanquihue
  • 10 por ciento han disminuido, según estudio, las precipitaciones los últimos 30 años.
  • 1,5 podría ser el aumento de las temperaturas mínimas para este año, de acuerdo a la investigación.

Por Constanza Hitschfeld-

Fuente: https://www.ellanquihue.cl/